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10 Feb

La diabetes tipo II, es la forma más común de la enfermedad que se desarrolla en los adultos mayores.

La diabetes tipo II, es la forma más común de la enfermedad que se desarrolla en los adultos mayores.

Es común que aparezca en la tercera edad entre las personas que han mantenido unos hábitos de vida inadecuados durante muchos años, y llega un momento en el que el páncreas no es capaz de segregar la cantidad suficiente de insulina para regular los niveles de glucosa. el propio envejecimiento es una causa de la aparición de la diabetes, incluso en personas sanas y activas

 

Tener alto el índice de glucosa en sangre no es el único problema que origina la diabetes, sino que esta alteración puede derivar en muy diversas complicaciones en diferentes partes del organismo, como el corazón, los vasos sanguíneos, los ojos, y el cerebro, entre otros. Esta situación resulta aún más grave entre las personas mayores dependientes o que padecen otras patologías, porque en ellos es más complicado manejar correctamente esta enfermedad, en la que es fundamental seguir adecuadamente una serie de pautas de estilo de vida.

El tratamiento de la diabetes en los adultos mayores se centra en mantener controlado durante el máximo tiempo posible el índice de glicemia en la sangre para evitar daños colaterales, ya que estos incluso pueden llegar a originar la muerte del afectado.

Algunos de las complicaciones que genera la diabetes son:

  • Daño en los nervios: la neuropatía diabética periférica surge especialmente en quienes llevan más de 20 años padeciendo diabetes.
  • Enfermedades oculares: las más comunes son la retinopatía, la diplopía (visión doble), las cataratas y el glaucoma.
  • Problemas de circulación: debido al endurecimiento de las arterias, que puede originar la formación de coágulos y, por tanto, el sufrimiento de un accidente cerebro vascular.
  • Problemas renales: la nefropatía diabética es un problema común entre las personas con diabetes, que surge por un inadecuado filtrado de la sangre por parte de los riñones.
  • Complicaciones en los pies: las personas con diabetes son más propensas a perder sensibilidad en los pies, a tener una mala circulación, y a presentar úlceras como consecuencia de un daño en los nervios y de la reducción de flujo sanguíneo en las piernas.
  • Problemas dentales: suelen ser comunes, especialmente la caries y enfermedad periodontal, que pueden originar la pérdida de dientes.

Estos problemas se agravan aún más cuando el paciente diabético es una persona mayor, y con cierto grado de deterioro funcional, ya que merman su autonomía y favorecen la dependencia. Es por ello que los tratamientos para la diabetes en la tercera edad, no sólo se centran en mantener controlado el índice glicémico, sino también en prevenir estos problemas que impactan directamente en su calidad de vida.

 

Recomendaciones generales para personas mayores con diabetes

 

Si el adulto mayor tiene que medirse la glucosa frecuentemente, es  conveniente  considerar una cuidadora o enfermera a domicilio que organice las dietas, fármacos y establezca un plan de enfermería para evitar las complicaciones mayores de la diabetes.

 

  • En el caso de que necesite tomar medicación para controlar la diabetes, o medir el nivel de glucosa cada cierto tiempo, puede ponerse alarmas para recordarlo, ya que es muy importante que lo haga en el momento concreto indicado (en ayunas, antes de comer, tras la práctica de ejercicio).
  • Para familiarizarse con las pautas nutricionales se puede colocar una tabla sencilla de alimentos permitidos y menos permitidos en un lugar visible, como puede ser la puerta del refrigerador
  • Se deben evitar las comidas copiosas y los excesos, para poder permitirse caprichos puntuales.
  • No se debe intentar cambiar los hábitos de un día para otro; es mejor ir poco a poco, especialmente con el ejercicio físico.
  • No hay que confiarse de los alimentos especiales para personas con diabetes, o bajos en azúcares, como algunos tipos de galletas o postres, porque suelen incluir otros aditivos y grasas poco recomendables. Además, al pensar que son totalmente saludables, se puede cometer el error de tomarlos en cantidades excesivas.
  • Se debe seguir un horario de comidas y descanso, ya que cuanto más ordenada sea su vida, más fácil le resultará controlar la diabetes.
  • Es importante comunicar al entorno de la persona que padece diabetes, para que lo tengan en cuenta a la hora de preparar comidas o celebrar eventos.
  • La higiene es muy importante. Tras la ducha o baño diario, hay que secar muy bien la piel, especialmente en las zonas de pliegues y los pies.
  • No se debe fumar, porque además de tratarse de un hábito muy nocivo para la salud en general, favorece la aparición de complicaciones de la diabetes.

 

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