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15 Ago

Cuidador formal vs. informal: qué debe saber una familia antes de contratar un cuidador de adultos mayores

Cuidador formal vs. informal: qué debe saber una familia antes de contratar un cuidador de adultos mayores

En Chile, dos realidades coexisten en el ámbito del cuidado de adultos mayores. Por un lado, están los familiares que asumen el rol de cuidadores sin ninguna remuneración, y por otro, los cuidadores profesionales que han recibido formación y están contratados para brindar apoyo. Es vital que las familias entiendan estas diferencias antes de tomar una decisión sobre el tipo de cuidado que mejor se adapte a sus seres queridos.

La figura del cuidador informal

El cuidador informal es generalmente un familiar que cuida a un adulto mayor sin recibir una compensación económica. Este rol, aunque a menudo se asume por amor y cercanía, puede ser muy demandante. El cuidador informal suele estar a cargo de tareas como:

  • La alimentación del adulto mayor.
  • La administración de medicamentos.
  • La gestión de citas médicas.
  • Brindar compañía y apoyo emocional.

Es común que los cuidadores informales se sientan agotados, tanto física como emocionalmente. Por esta razón, es fundamental que las familias consideren cómo pueden apoyar al cuidador informal en su labor. Esto incluye la posibilidad de buscar apoyo profesional que complemente su trabajo.

La figura del cuidador formal

El cuidador formal o profesional posee una formación específica en geriatría y cuidado de personas mayores. Su contrato implica una serie de responsabilidades y derechos, incluyendo:

  • Realizar un diagnóstico inicial del estado de salud del adulto mayor.
  • Proporcionar cuidados médicos y asistenciales.
  • Desarrollar un plan de cuidado individualizado.

Las familias que contratan un cuidador profesional a menudo notan una diferencia significativa en la calidad de atención que recibe el adulto mayor. La intervención de un cuidador profesional garantiza que se aborden necesidades más complejas de salud y bienestar.

Cuándo combinar cuidadores formales e informales

En muchos casos, combinar un cuidador de adultos mayores profesional con un familiar puede ser la solución más efectiva. Esta combinación ofrece beneficios tanto para el adulto mayor como para el cuidador informal. Aquí hay algunas situaciones en las que esta alternativa puede ser eficaz:

1. Proporcionar alivio al cuidador informal

Un cuidador profesional a tiempo parcial puede proporcionar el alivio necesario para que el familiar pueda tomar un descanso, evitando el agotamiento y el síndrome del cuidador.

2. Asegurar una atención más completa

El cuidador profesional puede encargarse de aspectos técnicos del cuidado, como la administración de medicamentos, mientras que el familiar puede centrarse en ofrecer apoyo emocional y social.

3. Fomentar un ambiente familiar

Al mantener a un familiar involucrado en el cuidado, se preserva la cercanía y el afecto, que son fundamentales para el bienestar del adulto mayor. Combinar ambos tipos de cuidadores puede aportar un equilibrio emotivo y profesional muy valioso.

Aspectos a considerar al contratar un cuidador de adultos mayores

Antes de seleccionar un cuidador, es esencial que las familias evalúen ciertos aspectos:

1. Las necesidades del adulto mayor

Es clave identificar las necesidades específicas del adulto mayor, tales como problemas de movilidad, enfermedades crónicas o requerimientos de atención diaria. Esta evaluación ayudará a determinar el tipo de cuidado más adecuado.

2. La formación del cuidador

Siempre que sea posible, se debe verificar la formación y experiencia del cuidador de adultos mayores profesional. Ello brinda seguridad y confianza a las familias.

3. Referencias y testimonios

Solicitar referencias y leer testimonios de otras familias puede proporcionar información valiosa sobre el desempeño del cuidador.

El impacto emocional en la familia

El proceso de seleccionar un cuidador para un adulto mayor puede ser emocionalmente desafiante para las familias. Es fundamental que los familiares se sientan cómodos y seguros en la decisión que tomen. La comunicación abierta con todos los involucrados es esencial para asegurar que la relación de cuidado sea efectiva y saludable.

Conclusiones

El cuidado de adultos mayores es un compromiso significativo que requiere consideración y planificación cuidadosa. Antes de tomar una decisión sobre qué tipo de cuidador es el más adecuado, es importante evaluar tanto las necesidades del adulto mayor como las capacidades del cuidador informal.

Al combinar a un cuidador formal con un familiar, se puede lograr un enfoque equilibrado que beneficie tanto al adulto mayor como a quienes lo cuidan. La clave está en encontrar un sistema que funcione, apoye y facilite el bienestar de todos los involucrados.

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