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12 Mar

Cambios en los hábitos de alimentación y diabetes

Cambios en el sentido de gusto y el olfato, así como cambios en la composición de los ácidos del estomago, son parte normal de proceso de envejecimiento. La combinación de estas causas hace que los adultos mayores disminuyan la ingesta de alimentos lo que origina una mala nutrición. Los adultos con diabetes tienen mayor riesgo de deficiencias de vitaminas B1, B12, C, D. Además de la deficiencia en minerales, incluyendo calcio, zinc y magnesio.

Adultos mayores con diabetes, especialmente aquellos que viven en asilos tienden a tener bajo peso. Asegúrate de que su ser querido reciba la nutrición adecuada dado que un bajo peso está asociado a una tasa alta de muerte en el adulto mayor.

Restricciones no necesarias en la dieta pueden conducir a una desnutrición y deshidratación. Evalúa la calidad y variedad de alimentos para asegurarte que tu familiar no pierda el interés por la comida.

Los adultos mayores puede que no toleran dietas altas en fibra. El incremento de fibra en la dieta debe ser introducido poco a poco junto con un consumo adecuado de agua y/o actividad física.

Es también importante tomar en cuenta que, con el incremento de la edad, adultos mayores con diabetes experimentan una tasa más alta de complicaciones:

El dolor por daño a los nervios es común entre las personas con diabetes mayores de 70 años.

Enfermedades del corazón, infartos y amputaciones relacionadas con la diabetes ocurren en adultos mayores en mayor grado.

Adultos mayores con diabetes son 14 veces más propensos a sufrir depresión que los adultos mayores que no tienen diabetes.

¿Qué puede hacer el responsable del cuidado de la persona con diabetes?

El cuidado de la persona con diabetes requiere más que la administración de medicamentos y agendar las visitas con medico. Tú juegas un papel muy importante para hacer la vida de tu ser querido tan segura y confortable como sea posible, existen muchas cosas que puedes hacer para asegurar su bienestar:

Mantente alerta. Los cambios en el comportamiento son indicadores importantes de que algo está mal con el estado de salud físico o emocional de tu familiar.

Aprende todo lo que puedas acerca de la diabetes, así como de otras condiciones médicas que pueda tener tu ser querido. Mantente alerta de signos peligrosos como alta o baja niveles de glucosa y complicaciones de la diabetes.

Siempre se paciente, ten una actitud respetuosa cuando hables con tu familiar. Reconoce que puede necesitar más tiempo para entender las cuestiones o aprender una nueva rutina para el cuidado de su diabetes.

Elige insumos que sean amistosos para los adultos mayores. Cuando selecciona un monitor de glucosa, busca uno que sea fácil de usar, que tenga una pantalla grande y que no necesite limpiarse. Si tu familiar utiliza insulina considera las plumas en lugar de jeringas ya que las plumas de insulina son más fáciles y convenientes de usar.

Si tu familiar vive en un asilo revisa su plan de alimentación y el listado de medicamentos con el personal. Realiza visitas no programadas durante las comidas para ver que alimentos le están sirviendo y que tan bien come tu familiar.

Si tu familiar vive contigo, realiza una cita con la nutrióloga para desarrollar un plan de alimentación que no solo se ajuste al gusto de su ser querido, sino que también sea compatible con el cuidado de su diabetes.

Cambios en el sentido de gusto y el olfato, así como cambios en la composición de los ácidos del estomago, son parte normal de proceso de envejecimiento. La combinación de estas causas hace que los adultos mayores disminuyan la ingesta de alimentos lo que origina una mala nutrición. Los adultos con diabetes tienen mayor riesgo de deficiencias de vitaminas B1, B12, C, D. Además de la deficiencia en minerales, incluyendo calcio, zinc y magnesio.

Adultos mayores con diabetes, especialmente aquellos que viven en asilos tienden a tener bajo peso. Asegúrate de que su ser querido reciba la nutrición adecuada dado que un bajo peso está asociado a una tasa alta de muerte en el adulto mayor.

Restricciones no necesarias en la dieta pueden conducir a una desnutrición y deshidratación. Evalúa la calidad y variedad de alimentos para asegurarte que tu familiar no pierda el interés por la comida.

Los adultos mayores puede que no toleran dietas altas en fibra. El incremento de fibra en la dieta debe ser introducido poco a poco junto con un consumo adecuado de agua y/o actividad física.

Es también importante tomar en cuenta que, con el incremento de la edad, adultos mayores con diabetes experimentan una tasa más alta de complicaciones:

El dolor por daño a los nervios es común entre las personas con diabetes mayores de 70 años.

Enfermedades del corazón, infartos y amputaciones relacionadas con la diabetes ocurren en adultos mayores en mayor grado.

Adultos mayores con diabetes son 14 veces más propensos a sufrir depresión que los adultos mayores que no tienen diabetes.

¿Qué puede hacer el responsable del cuidado de la persona con diabetes?

El cuidado de la persona con diabetes requiere más que la administración de medicamentos y agendar las visitas con medico. Tú juegas un papel muy importante para hacer la vida de tu ser querido tan segura y confortable como sea posible, existen muchas cosas que puedes hacer para asegurar su bienestar:

Mantente alerta. Los cambios en el comportamiento son indicadores importantes de que algo está mal con el estado de salud físico o emocional de tu familiar.

Aprende todo lo que puedas acerca de la diabetes, así como de otras condiciones médicas que pueda tener tu ser querido. Mantente alerta de signos peligrosos como alta o baja niveles de glucosa y complicaciones de la diabetes.

Siempre se paciente, ten una actitud respetuosa cuando hables con tu familiar. Reconoce que puede necesitar más tiempo para entender las cuestiones o aprender una nueva rutina para el cuidado de su diabetes.

Elige insumos que sean amistosos para los adultos mayores. Cuando selecciona un monitor de glucosa, busca uno que sea fácil de usar, que tenga una pantalla grande y que no necesite limpiarse. Si tu familiar utiliza insulina considera las plumas en lugar de jeringas ya que las plumas de insulina son más fáciles y convenientes de usar.

Si tu familiar vive en un asilo revisa su plan de alimentación y el listado de medicamentos con el personal. Realiza visitas no programadas durante las comidas para ver que alimentos le están sirviendo y que tan bien come tu familiar.

Si tu familiar vive contigo, realiza una cita con la nutrióloga para desarrollar un plan de alimentación que no solo se ajuste al gusto de su ser querido, sino que también sea compatible con el cuidado de su diabetes.

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